Metrónomo
Un metrónomo en tu navegador: compases, subdivisiones, swing, polirritmias, compases en silencio para trabajar los breaks y un tempo que se mueve solo.
Se ejecuta enteramente en tu navegador. No se sube, registra ni guarda nada.
Sonido y volumen
Ajustes de estudio
Elige un tempo, un número de pulsos por compás y una subdivisión, y dale a reproducir. Los clics se generan en tu navegador; no se descarga nada y no se envía nada.
Elige en cambio un ritmo y los clics dejan de ser regulares: una samba pone el peso en el segundo pulso como hace un surdo, una clave reparte sus cinco golpes entre dos compases. El pulso puede seguir sonando por debajo, que es como compruebas que sigues donde crees que estás.
La misma lista incluye también lo que un metrónomo no puede contar por sí solo: corcheas con swing, siete en 2+2+3, cinco contra cuatro. Elijas lo que elijas, la rejilla que toca se dibuja bajo los controles, para que puedas ver lo que estás a punto de oír.
Para quien toca la batería hay una frase en lugar de una sucesión de compases: el primer compás de cada una está marcado, el contador dice por dónde vas y los últimos compases se pueden silenciar para que el hueco caiga sobre el break que cierra la frase. Elige de paso un sonido de madera o de baqueta: un tono senoidal no sobrevive a un plato.
Cómo funciona
Cada clic es un breve impulso de un oscilador, moldeado con un desvanecimiento rápido para que suene como un tic y no como un pitido. El primer pulso del compás es más agudo y más fuerte cuando los acentos están activados, que es lo que te deja oír dónde empieza el compás sin contar.
La precisión no viene de un temporizador. Los temporizadores del navegador se desvían varios milisegundos y se atascan cada vez que la página está ocupada, lo que se oye y saca de quicio. En su lugar, cada clic se programa con antelación contra el reloj de audio, que funciona con independencia de la página, y un temporizador corto solo rellena la cola. El resultado se mantiene estable mientras haces scroll, cambias el tamaño o escribes.
Las subdivisiones dividen el pulso en lugar de cambiarlo: a 100 BPM con corcheas sigue habiendo 100 pulsos por minuto, con un clic más suave justo en medio de cada par.
Un ritmo es una rejilla de pasos iguales con un golpe en algunos de ellos, en una de tres intensidades, repartida en uno o dos compases. Tocar uno es el mismo trabajo que tocar un clic corriente —la misma lista, rellenada de otra manera—, así que el control de tempo, las luces y la programación se comportan igual elijas lo que elijas. El ritmo trae consigo su propio compás y su propia subdivisión, que es por lo que esos dos controles se apagan mientras hay uno seleccionado.
Dos de las familias de esa lista se calculan en lugar de estar notadas. Una métrica agrupada es una forma de contar —el 7/8 como 2+2+3 pone un golpe más fuerte donde empieza cada grupo, y el tempo cuenta el pulso y no el compás—. Una polirritmia es aritmética: cinco contra cuatro corre sobre una rejilla de veinte pasos, el mínimo común múltiplo, así que las dos voces caen exactamente en la rejilla y no se redondea nada.
Los compases se cuentan por frases y no uno detrás de otro, porque así es como está construida la música y ahí es donde está el problema. Quien toca la batería hace un break al final de una frase para anunciar lo que viene, y un break es justo donde se escapa el tempo: las manos están ocupadas y el pulso deja de sentirse. Por eso el primer compás de cada frase se marca con un sonido propio, el contador dice en qué compás de la frase estás, y los silencios se cuentan desde el final de la frase: el hueco cae sobre el break y no donde le tocara al reloj cuando le diste a reproducir.
El silencio no es el ejercicio. Lo que te dice si te has adelantado o te has arrastrado es el clic al volver, en el primer pulso de la frase siguiente, contigo o sin ti. Poner los huecos en cualquier otro sitio es otro ejercicio, y más difícil: no puedes apoyarte en saber cuándo toca el clic.
Cambiar el tempo unos pocos BPM cada cierto número de compases lleva un pasaje de donde se puede tocar a donde tiene que estar sin que pares a mover un control. El cambio puede ser negativo, que es la dirección más difícil —despacio es donde un pulso que se va no tiene dónde esconderse—, y puede volver a empezar al llegar, así que una sesión funciona sin tocar nada.
Las voces se distinguen por altura y no por volumen: el golpe grave es el tambor que se siente, el medio lleva el patrón, el agudo es la subdivisión que corre por debajo. Un acento es a la vez más fuerte y más agudo, porque un clic más fuerte a la misma altura se percibe como más cercano y no como acentuado.
El tono senoidal es el que viene por defecto y la elección equivocada detrás de una batería. Una senoide no tiene transitorio —nada afilado al principio—, así que una caja y un plato no la tapan tanto como la borran. Los otros tres timbres son ruido pasado por un filtro, que es lo que es un bloque de madera, y se oyen. Ninguno es una grabación: un archivo de audio significaría un metrónomo que se queda mudo justo cuando se cae la red.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no pasa nada hasta que le doy a reproducir?
Los navegadores se niegan a producir sonido hasta que quien visita la página ha interactuado con ella, una regla que existe por culpa de las páginas que soltaban audio sin que nadie lo pidiera. La primera pulsación arranca el motor de audio además del metrónomo.
¿Mantiene el tempo si cambio de pestaña?
Normalmente sí, pero no de forma fiable. Los navegadores ralentizan los temporizadores en las pestañas de fondo para ahorrar energía, y aunque la programación de aquí sobrevive a casi todo eso, una pestaña en segundo plano no es algo contra lo que ensayar. Mantenla a la vista.
¿Cómo practico para no acelerar en los breaks?
Pon la frase a la longitud que tocas de verdad —cuatro u ocho compases— y silencia el último. Tienes el groove con clic, luego nada durante el break, y luego el clic de vuelta en el primer pulso de la frase siguiente. Si vas adelantado llega tarde y si te has arrastrado llega pronto, y en cualquier caso lo oyes antes que nadie. Empieza con un compás en silencio de cada cuatro; dos de cada ocho ya es difícil.
¿Puedo usar el teclado?
Espacio o Intro arrancan y paran. Las flechas arriba y abajo mueven el tempo de uno en uno, y con Mayús de cinco en cinco. T lo marca a golpes. F pone pantalla completa, que es lo que hace legible el destello desde detrás de una batería. Ninguna se dispara mientras escribes en un campo.
¿Por qué el 7/8 suena más lento que el 4/4 al mismo BPM?
Porque una métrica agrupada cuenta su pulso y no su compás. A 100 BPM un 7/8 en 2+2+3 te da cien corcheas por minuto, que son algo más de catorce compases; un 4/4 a 100 te da veinticinco. Esa es la lectura que hace que el número signifique lo mismo que el que tienes en la cabeza mientras cuentas.
¿Las polirritmias son exactas?
Sí, y de eso se trata al calcularlas en lugar de marcarlas a mano. Cinco contra cuatro se dispone sobre una rejilla de veinte pasos —el mínimo común múltiplo de los dos—, así que todos los golpes de las dos voces caen en un paso entero. No se redondea nada, y las dos no se separan por mucho tiempo que lo dejes sonando.
¿Por qué no están el partido alto, el baião y el tamborim?
Porque su notación cambia entre escuelas y entre profesores, y un ritmo mal escrito es peor que uno que falta: lo oirías al momento y dejarías de fiarte del resto. Lo que se lista se limita a figuras que se escriben igual mires donde mires. Se pueden añadir más, pero cada una tiene que llegar con una notación que alguien pueda señalar.
¿La clave de bossa nova existe de verdad?
Es una figura real y un nombre discutido. El patrón es de verdad útil para practicar con él, pero la idea de que la bossa nova se toca a partir de una clave como el son cubano viene de la enseñanza norteamericana y no de Brasil. Tómalo como una referencia contra la que situarte, no como una parte que alguien toque.
¿Por qué la samba va en 2/4 y solo tiene dos golpes?
Los dos golpes son el surdo de marcação, y el segundo es de lo que va todo: la samba se apoya en el segundo pulso, y cuadrar eso es en lo que un metrónomo puede ayudar de verdad. Las semicorcheas regulares de encima son la caixa manteniendo la subdivisión, sin pretender decir cuáles de ellas acentúa cada escuela.
¿Cómo averiguo el tempo de un tema?
Márcalo con la herramienta de tap tempo y trae el número aquí. Si necesitas el tempo como duraciones de figuras en milisegundos —para un delay o un LFO—, la herramienta de BPM a milisegundos tiene la tabla entera.
Conviene saber
- Funciona enteramente en tu navegador. No se descarga ningún archivo de audio y no se envía nada a ninguna parte.
- La precisión depende de tu navegador y de tu dispositivo. Esto es una herramienta de estudio, no un reloj de referencia.
- Los ritmos son figuras notadas, no interpretaciones. Cada uno indica en el código qué se afirma y qué no. No se sugiere ningún tempo para ninguno: una samba se toca en un rango amplio y una cifra impresa aquí sería un invento.
- Las métricas agrupadas y las polirritmias se calculan, y no afirman nada sobre ninguna tradición. El 7/8 en 2+2+3 es una forma de contar siete, no un ritmo que pertenezca a nadie.
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